Muestras varias y escritos diversos. Cuentos, elucubraciones, experimentos, observaciones, imaginario individual y colectivo. Lo que veo y reflejo.

jueves, 24 de junio de 2010

Suspiro

El viejo tiempo ha empezado la cuenta de mis parpadeos, de mis pisadas, de mis muecas. Me pisa los talones y luego me abandona y me mira a la distancia, con la vista fija en mi, y luego en un punto lejano. Los mosquitos de mi cabeza han intensificado su zumbido y sus picaduras empiezan a aparecer por entre mi piel....necesito un matamoscas mental. Suspiro, suspiro... suspiro... inhalo... exhalo...me olvido de botar esa bocanada amarga.
A caminar se ha dicho y a esperar. No veo nada solo cabezas y brazos que se alzan, hace calor pero huele a frío. Sigo sientiendo un sabor amargo en mis labios, ha infectado todo mi sistema digestivo, no hay vuelta a atrás, las palpitaciones no han dejado de aumentar desde ese día. Smile like you mean it....no puedo, sonreir sola no es conveniente. Una ventana, limpia, transparente que encierra movimiento, que refleja una realidad cotidiana. El cielo sí sonrié, veo risas anaranjadas, otras rosadas, risotadas amarillas. Recuesto mi cabeza en el espaldar, trato de contar las nubes, que se confunden entre las ramas de los árboles. Sigue oliendo a frío. El cielo cambia su semblanza, me ofrece muecas grises y azules oscuras, entre las que se esconden chillidos turquesas. Suspiro....suspiro y respiro. A caminar otra vez por el asfalto roto y la tierra tibia, mientras cae sobre mi espalda y se abalanza sobre mi pecho una luna casi llena y muchas nubes desmenuzadas sobre un fondo azul oscuro y gris. Casi llego, un olor a lavanda perfuma cinco milisegundos del camino. Una puerta roja....suspiro.

martes, 8 de junio de 2010

Burocracia = "Burrocracia"

A quien le interese.
Las "cosas del Estado" últimamente están volviéndose cada vez más estorbosas, por decirlo de forma acotada. El Estado, encargado de "organizar" y "comandar", en pocas palabras, una nación para encaminarla al desarrollo, ha perdido la visión y objetivos primeros. Y con el término "Estado" agrupo a todos los gobiernos del mundo (no es que todos los Estados del mundo funcionen mal, pero sí la gran mayoría), especialmente los Estados latinoamericanos que han estado en "boca de todos" en los últimos años (por su mal identificado socialismo). Especificando aún más me voy a referir casi exclusivamente a un país pequeño ubicado al norte de Sudamérica, con apenas 14 millones de habitantes (aprox.) y 283.561 km2 de superficie territorial. En Ecuador la "Burocracia" ha quedado delegada, ha sido reemplazada por su prima boba, la "Burrocracia". El Estado ha entorpecido (y continua entorpeciendo) las actividades ciudadanas con interminables y absurdos trámites, manejados por hilos apenas perceptibles. Los titiriteros se hacen llamar a sí mismo políticos, o diputados, o alcaldes, o gobernantes; llevan máscaras y saludan al "pueblo" tal cual reinas subidos en camionetas, hablan y hablan pero jamás dejan su puesto, tras los hilos, para emprender algún tipo de acción. Son los creadores y fundadores certificados de la nueva corriente "burrocrática".

Estamos invadidos por los claros efectos de una inminente "Burrocracia". Está en todas partes: en los colegios, en las escuelas, en los juzgados (especialmente en los juzgados), en las empresas, en los restaurantes, y más aún y bien establecida, en las instituciones públicas. "Llene este formulario", "Y éste también", "Se le olvidó llenar éste y veinte más"; la "Burrocracia" un contribuyente más del calentamiento global, ja.

El cansancio generado por largas horas de espera en largas e interminables colas, se está volviendo común. La vida de los ciudadanos de este pequeñísimo país se estanca, el desarrollo es ya sólo una palabra más en boca de los titiriteros, es una de las tantas leyendas del folclor del país.

La "Burrocracia" se ha convertido en el nuevo cuco (o coco) de los jóvenes, que quieren con nuevas y frescas ideas (y parches también) enmendar al viejo Ecuador. La "Burrocracia" vuelve cómodos a los jóvenes, ¿para qué crear una nueva empresa (que genere numerosas plazas de trabajo) si para hacerlo se necesitan mínimo seis meses de fatigosos y tal vez innecesarios trámites? Y ni hablar de los impuestos que un nuevo empresario debe pagar. Con esta situación ("tan alentadora") mueren proyectos innovadores, los sueños y esperanzas juveniles quedan enterrados. El precio de ser creativo e innovador se traduce en una deuda de por vida y en amargura. Mientras el desarrollo se vuelve cada vez más utópico, vemos como "escasean los títeres en las tiendas" y los "burrocráticos" exhiben sus nuevas adquisiciones con una gran sonrisa pícara en el rostro, ja ja.

Siendo aún más específica, hablaré ahora de la "Burrocracia" en los juzgados (como en ejemplo nada más, o un ejemplo más). Existen numeroso casos de personas que han pasado "vidas enteras" siguiendo un determinado juicio; vidas enteras de penas, lágrimas, desesperanzas, hipotecas, deudas, etc. La situación es peor si se trata de un juicio en contra de algún "burrocrático" o institución "burrocrática", por decir, el Ilustrísimo Municipio de la Ciudad de San Francisco de Quito; se pierden expedientes, se necesitan más escritos de los normal, las resoluciones de los juicios van a parar en manos de los empleados más ineptos de todo el juzgado (todo misteriosamente). Desgraciados. Se lavan las manos. Todos cierren los ojos, aquí no ha pasado nada. La "Burrocracia" (me estoy cansando de repetirla tantas veces) del Municipio de Quito, en los juzgados es la peor de todas. Deplorable. No tienen el dinero necesario, suficiente y justo para pagar expropiaciones de la carretera construida para conectar la ciudad con el Nuevo Aeropuerto Mariscal Sucre, alias "completamente trunco"; pero si tienen dinero para montar estúpidas y absurdas campañas para que "nos sintamos más quiteños que nunca" (en las Fiestas de Quito). ¿Para qué? Para que ser quiteño signifique aguantarse el tráfico y encima el pico y placa, y acostumbrarse al olor del smog. Gracias. Me mudo al valle.

Seguir hablando (o escribiendo) de la "Burrocracia" tomaría mucho más tiempo y hojas amarillas de un bloc de notas, que para qué gastar más si nos basta con los formularios y con el tiempo que nos quitan las filas y los empleados ineptos (producto de una pésima organización de las instituciones). Cuidado aquél que ose tratar de desenmascarar a un titiritero, al día siguiente recibirá llamadas de amenaza y se volverá totalmente paranoico, será declarado "Enemigo de la Ciudad", y quien sabe tal vez hasta se les ocurra mandar de visita a uno de los famosos sicarios (que matan por 100 dólares) que circulan por el país. Así que cierre la boca, calladito "se vive mejorcito" o se vive al menos. Tal vez sea hora de empezar una nueva empresa de elaboración y confección de máscaras, con tanto "burrocrático" en busca de más máscaras que hay hoy en día. Sólo me esperan años de trámites, impuestos (para los mismo burros) y más. Suspiro. Ja ja ja.
Mr. Writer why don't you tell me how it really is...

lunes, 7 de junio de 2010

Observaciones de un viaje.


Estas notas son el complemento de un post anterior, igual producto del cansancio, el aburrimiento y los delirios de un viaje.

Aeropuerto de la Ciudad de México 12:54 p.m.
Clima: templado, los rayos de sol entran filtrados por las claraboyas del techo. Todos (o la gran mayoría) anda en camiseta (traducción: visten una camiseta).
"Tráfico" (piso de arriba): lento, bastante despejado. La gente espera tranquilamente a que llegue la hora de dirigirse a la sala de espera y esperar más por sus vuelos.
"Tráfico" (piso de abajo): concurrido pero no atorado. La gente espera alzando cada cinco minutos sus cuellos, a que salgan los que acaban de "dejar el cielo".
Ruido: murmullo constante, de un tono no muy alto, pajaritos a la distancia ¿en un aeropuerto?. Me pongo mis audífonos.
Particularidades: hay mesas que se supone que son para cuatro personas, pero tiene solamente tres o dos sillas, y mesas para dos personas, con una sola silla.

Persona 1: escribe, al igual que yo, en un cuaderno, a modo de bloc de notas aumentado. Escribe rápidamanete y asienta fuertemente su pluma en el papel. Tiene puesto un reloj negro en su mano derecha. Cabello rubio, con canas delanteras. Camiserta de tiras lila, jeans y converse rojos, que combinan con su maleta. Flujo de inspiración, escribe sin parar. Talvez escribe sobre mí. No sabe que escribo sobre ella.

Pareja 1: Mirada de idiotas (talvez no lo son). Cada uno lleva una bolsa de Starbucks en la mano, sacan su sandwich y su café grande de las respectivas bolsas. Comen y beben. Poco interesantes.

Pareja 2: Rubio, alto, "buen mozo" (guapo), ojos de color claro. Chica menuda, cabello castaño sujeto en una cola alta. Conversan, se besan; ella se sienta en sus piernas, se besan, se miran a los ojos por minutos. Se despiden, se miran a los ojos. Él se va por un lado, la despide con la mano a lo lejos, ella recoge la maleta de la mesa y se la cuelga al hombro, le "devuelve" el gesto. Camina en dirección contraria. Voltea a verlo, se limpia las lágrimas que quieren salir de su rostro. (*Aclaración: las despedidas sentimentales y cursis no solo suceden en las películas).

Persona 2: Sentada en una mesa para cuatro con dos sillas. Ojea una revista una y otra vez, una y otra vez. De adelante hacia atrás, de atrás hacia adelante. Se detiene un tiempo aproximado de tres segundos en cada página. Pasa las páginas sin intención como pasan los minutos de su vida en este enorme instante de espera.

Persona 3: Mujer de aproximadamente cuarenta años de edad. Teje lo que parece una continuación del poncho que lleva puesto. Tiene lentes y un aire de maestra reprochadora. Tuerce la boca con cada puntada.

Pareja 3: Jóvenes, prototipo: "los típicos mexicanos". Ambos tienen un helado de vainilla en la mano, de esos que venden en Mc Donald's. Él tiene cara de niño, el cabello peinado hacia atrás y con gel, una camiseta de La Virgen de Guadalupe, varios rosarios,de plástico brillante, en el cuello. Ella, lleva el cabello atado en una media cola, al parecer tambiñen tiene gel en el pelo. Vigila constantemente a un pequeño niño regordete con gel en el cabello también. Tiene puestos unos converse rosados de caña alta y una camiseta al parecer del Sagrado Corazón de Jesús. Le convida de su helado al niño regordete. (Aclaración: atención a la palabra prototipo por favor).

Persona 4: Oficial de Tránsito Aéreo (creo, acabo de inventar el cargo supongo) toma asiento en una mesa junto a la mía. Lleva en las manos una tarrina de crema agria Lala y un refresco de marca desconocida. Carga una mochila en su espalda. La coloca en la silla de su lado. Saca un paquete de tortillas y una cuchara de ella. Abre la tarrina y remoja las tortillas en el líquido contenido dentro de ella (la tarrina). Me llega un olor a sopa a las fosas nasales. ¿Qué hora es? 1:25 p.m. Hora de almuerzo, por costumbre.