Muestras varias y escritos diversos. Cuentos, elucubraciones, experimentos, observaciones, imaginario individual y colectivo. Lo que veo y reflejo.

domingo, 29 de agosto de 2010

Fue leve...

Un día caminará por la calle con la cara desdibujada y el alma vacía; o totalmente llena de nada, leve, sin el peso del pasado encima.
Un lunes en la tarde pasea bajo los árboles que sombrean la vereda, junto a las hojas caídas descubre pedazos de memorias que se han escapado de su cerebro.
Un viernes en la noche busca en su mente recuerdos que la adormezcan, no los encuentra, acomoda su almohada para descubrir que está más pesada.
Un jueves oscuro sale al patio de su casa, intenta encontrar dentro de su cabeza todas esas vivencias que en algún momento la reconfortaron. Mira hacia arriba, no puede asegurarlo, pero al parecer hay más estrellas en el cielo.
Un martes en la mañana, despierta de un sueño profundo, está sonriendo, por un instante ha olvidado quién es. En el baño, descubre de pronto que el basurero que ha vaciado la noche anterior está repleto.
Se le hace tarde, agarra con descuido sus cosas. Tiene prisa, corre...
Siente sus pies despegar del suelo, su cuerpo tan liviano, libre de presente y pasado, se eleva y vuela...sonríe.
Su cuerpo yace en el asfalto inmóvil, al lado de un auto. No escuchó el ruido del auto, olvidó cómo sonaba su motor...

sábado, 14 de agosto de 2010

A dos voces.

Sudo por el calor, corrí para encerrarme en el aburrimiento. Miro al frente: simios, miro atrás: simios, miro a un lado: simios. Vista al frente, que está actuando "La Mona". Bla bla bla, la la la, solo palabras inútiles chocan contra mi nuca, espero que sea lo suficientemente impermeable para evitar que tal basura penetre mi cerebro.

"Yoani Sánchez, activista política cubana, escribe libros, pide que depositen dinero en su cuenta para seguir haciéndolo. Leída por Barack Obama. Yoani escribe y lucha, los simios bostezan y cuchichean"

Mastico mi chicle violentamente, en silencio mental absoluto. Al tiempo imagino como se desbordan mis ideas, como se desbordó el agua de la lavadora de mi casa.

"4 de agosto 2010: Algunos tuvieron la suerte de presenciar un espectáculo singular, un leve tsunami solar, hizo al cielo bailar. A nosotros nos quedó un calor vulgar, sin viento y sin mar".

Juego con mis zapatillas, me sudan las yemas de los dedos. Escucho, sin escuchar, sólo lo que me conviene. Ella dibuja con su lápiz amarillo, él dibuja con su pluma negra, en la esquina. Ese otro hablar y me duelen los oídos. Siento la sed subiendo por mi garganta, para agarrarse de mi lengua.
Camiseta a rayas, medias de rombos, zapatos de cuadros, lentes sobre el cuaderno. ¡Ay, me duele el cerebro!

"Carlos Slim acabó de comprar una mina de oro. Un niño de la calle acaba de comprar un pan con los ahorros del día, que sabe a mina de oro"

El murmullo colectivo va en aumento. Palabras dispares.

"Un niño muerre por falta de alimentación, mientras el tamagochi engorda hasta salirse de la pantalla".

05:30 p.m., el circo entra en receso.

Charcos de Lluvia

Vio en el espejo su cara con rastros ojerosos en ella. Sus ojos entreabiertos apenas percibían el nacimiento del día. Su cabello estaba revuelto y su espíritu aún dormía. Todos callan y respiran a su alrededor, las cortinas están cerradas, los motores fríos, el sol sigue oculto. Sale a la calle con las primeras luces del día. Camina rápido entre los charcos que la lluvia nocturna ha dibujado en el asfalto. Mira al frente, hacia el cielo amarillento que empieza a vestirse. Escucha los autos que pasan, pero no los ve, los imagina (un Volkswagen verde, un Aveo negro, una camioneta roja a 90 km por hora). Sabe que los minutos le pisan los talones, sabe que es mejor olvidar ese intento de pesadilla nocturna...su corazón se le oprime en el pecho, la angustia la está ahorcando, una maldita paranoia escenificada y representada en sueños. No cierra los ojos le teme a la inconsciencia. Parpadea, parpadea, parpadea...se cierran.
Un grito ahogado escupe un eco en el interior de su cuerpo cansado, las cobijas se arremolinan al pie de la cama. Estira los pies, sin abrir los ojos aún. El sonido rugosamente electrónico ha marcado el inicio de su día: un martes que parece lunes, un lunes que parece miércoles...Por varios instantes olvida lo que ha soñado. Intenta sonreír, demasiado tarde, el modo "autómata" ha empezado a ocupar su cuerpo. Unos jeans, unos zapatos azules y un saco verde encima. "El autómata" está sediento, una fuerza dimensional le ha secado la garganta, la amargura sideral ha sido mojada ahora con jugo de mandarina. Nace el sol, como todos los días..¡bah! Nace lentamente y tiritando de frío, con lagañas en los ojos.
Cierra la puerta de metal y se desliza entre cemento-agua-asfalto-agua-cemento, mira de reojo y siente pasar autos cerca suyo. Esperaba que ese vacío en la boca del estómago se quedara dormido entre las sábanas revueltas, pero no...Uñas negras exprimen gota a gota su corazón. Mira pasar frente a sus ojos las imágenes veladas de ese sueño tormentosamente reciclado. Sumerge sus ojos en tristeza y parpadea, parpadea, par-pa-dea....