Muestras varias y escritos diversos. Cuentos, elucubraciones, experimentos, observaciones, imaginario individual y colectivo. Lo que veo y reflejo.

miércoles, 26 de mayo de 2010

Notas en un aeropuerto

Llega el día del anhelado viaje, el retorno ansiado al país pequeñito. Y sin pesarlo, salgo de la ciudad en la que he habitado los ùltimos cuatro meses, con una prisa ciega. El resutlado tengo dos horas vacías de espera en el aeropuerto de la Ciudad de México. Ante tal circunstancia nacen estas notas a modo de reflexiones de un viaje...

Mayo 15 de 2010, Aeropuerto de la Ciudad de México.
Hace poco leí en cierto artículo de una revista, que la justicia no es en, ni con, ni para sí. Existen solamente decisiones injustas y justas. ¿Qué significa tomar una decisión justa? ¿Qué implica más claramente? El beneficio de ambas partes y terceros y ajenos, supongo. No sabremos si una decisión que tomamos fue justa o injusta hasta que nos topamos de narices con sus inevitables efectos, y por lo general suele ocurrir mucho tiempo después.
Está bien, tomo una decisión. Me voy, dejo mis tierras, para vivir una "experiencia diferente", y espero aún muy provechosa, en un país extranjero.
Beneficios individuales: mejores oportunidades, nuevas experiencias, mayores recursos y opciones, intercambio cultural y de "pensamiento", independencia, libertad, amistades talvez duraderas, ilusiones, metas, objetivos cada vez más altos. Resultado: decisión justa.
Beneficios externos: satisfacción, orgullo, felicidad (de instantes), bienestar, esperanza, ilusión, visión hacia el futuro (uno mejor supuestamente). Resultado: decisión justa.
Desventajas en general: la inevitable y desgraciada nostalgia. Por la familia, por los amig@s, por la tierra, por los nuevos amig@s (familia postiza), por el cielo, por la nueva tierra, por los atardeceres naranjas. La nostalgia maldita, por la amiga que no verás en mucho tiempo, por la madre que se contenta simplemente con verte a través de una cámara web, por el padre que extraña a sus niñas, por las amigas que sienten un vacío en sus vidas, por ese amigo que te abraza hasta aplastarte, por esa amiga que te despide con lágrimas en los ojos, y por ese ser intermitente que tienes ganas de ver. La distancia y la nostalgia son un solo elemento, se complementan y rechazan en una síntesis destinataria. Te vas...extrañas...regresas...extrañas. Resultado: decisión injusta.
Resultado final: ¿Qué pesa más? Al fin y al cabo la justicia se compone de decisiones justas e injustas que se miden o pesan a cada lado de la balanza. ¿Y si la balanza está averiada? Las decisiones se escapan y la justicia se vuelve nada ¿acao esto es lo que pasa? Muchos dicen la vida no es justa. El respetable filósofo que comparte sus ideas en la revista que leí, les diría que eso no es posible, sólo existen decisiones justas o injustas. Voy a suponer o quiero suponer que dice esto porque sabe ya desde hace mucho que la "balanza de la vida" se ha averiado y seguirá así, dejando que nuestras decisiones se escapen. Pero esto es solo una teoría, proveniente de una divagación mental y del cansancio del viaje.

domingo, 23 de mayo de 2010

Cosas de poder....y algo de espejismos...

¡Oh poder! Tema de todas las conversaciones, presente en todas direcciones. Estás es las páginas de una revista, en el programa de las 9 de la noche, en las conversaciones de amigos un domingo por la noche. El poder, valga la redundancia es poderoso, es vanidoso, es en muchos de los casos escandaloso. Nos sentimos poderosos portando las camisetas de nuestros equipos y sacamos el pecho cada vez que pasamos junto a un hincha del equipo contrario. Y como bien dicen el poder ciega, es una venda negra que aparece frente a nosotros, tomamos la venda y nos cubrimos los ojos, lo que queda al otro lado de ella, ya no importa, lo que no veamos y pisemos resutará irrelevante.
El día menos esperado te encontrarás frente a una situación de manipulación del poder. Serás el de arriba, serás el de abajo o no serás. Desde niños nos enseñaron que los adultos, hablo de padres de familia, trabajadores, profesores, líderes políticos y religiosos,son nuestros modelos a seguir, que debemos acatar sus decisiones, porque "es lo mejor para nosotros", porque ellos ya vivieron y saben lo que hacen, porque la experiencia los hizo más sabios y más aptos para batirse con las circunstancias que se presentan en la vida. ¿Quién le asegura a ese pequeño niño inocente e ingenuo que su modelo a seguir es de verdad un ser honesto y que lo guiará correctamente por la vida? Nadie. La verdad que a los niños no se les dice es que muchos de esos adultos que caminan con maletines negros y tacones por las calles, son todo menos modelos a seguir. Son tan solo productos de una sociedad podrida de poder y ambición. Con semejantes modelitos, ¿cómo esperamos evolucionar, como esperamos un futuro mejor y tantas mierdas más que esperanzados esperan los ingenuos?
El poder es poderoso cuando aplasta amistades, cuando hunde a los débiles, cuando convierte a un adulto "hecho y derecho", en un idiota adolescente altanero.
El poder es vanidoso, cuando te gusta lucirlo todo el tiempo, cuando nacen los tiranos, cuando la demanda de títeres aumenta en el mercado y de pronto se agotan las plazas de titiriteros.
El poder es escandaloso cuando los "honorables" diputados o congresistas se reúnen a intercambiar "amables" insultos a diestra y siniestra, cuando esa señora tan calladita saca su dragón interno y calcina a quien se le acerca.
Y bueno hablar de poder me duele la cabeza y hace que me coma las uñas. Hablar de poder me hace pensar en espejismos. Llamemos espejismos a las hipocresías de la vida. El poder genera espejismos varios en la sociedad, genera espejismos en los círculos de amistad, en los grupos de amigos, en los movimientos políticos, en los movimientos religiosos. Cuando probamos un poco de poder nuestra sombra (llámese espejismo también) comienza a rebelarse, quiere tener control de sí misma; prueba un poco más de poder y quiere independizarse de ti, prueba más poder y quiere controlarte. Estamos poblados de seres humanos con sombras rebeladas, con espejismos sedientos de poder, con máscaras que sonríen y se ensombrecen. Camino y veo todavía mi sombra junto a mí, sé que debo tener cuidado, de tanto caminar estará sedienta....